La importancia que actualmente se le da al desarrollo de esta competencia en la educación no es la adecuada. Pienso que para tener una sociedad que no se deje llevar o guiar por lo que le cuentan, y sea crítica con la información recibida, en los centros educativos se debería dedicar más tiempo a enseñar a aprender a aprender, o tener una actitud crítica con lo aprendido, que a la enseñanza de contenidos ya que los alumnos podrían acceder a la información, que ahora mismo solo pueden obtener en clase, desde cualquier lugar y serían lo suficientemente críticos para diferenciar la importante de la no importante.
El desarrollo de la competencia de la gestión de la información por parte del alumnado es algo que requiere la asimilación de nuevas habilidades como el acceso a la información y la posterior evaluación y organización de esta. Estas habilidades son cada vez más necesarias en los alumnos para desarrollar su competencia de aprender a aprender; leer, entender y opinar sobre la información de forma crítica; ser capaz de rediseñar y organizar toda esa información para después transformarla en una nueva información que ayude a las tareas de el resto de interesados.
Así, las habilidades de investigación y resolución de problemas también abarcan las de búsqueda, selección, análisis, evaluación, organización e interpretación de la información. Según (Anderson, 2008) se presupone que un estudiante entiende primero, y luego define claramente la información en base a una pregunta o tarea determinada.
El desarrollo de la competencia de la gestión de la información por parte del alumnado es algo que requiere la asimilación de nuevas habilidades como el acceso a la información y la posterior evaluación y organización de esta. Estas habilidades son cada vez más necesarias en los alumnos para desarrollar su competencia de aprender a aprender; leer, entender y opinar sobre la información de forma crítica; ser capaz de rediseñar y organizar toda esa información para después transformarla en una nueva información que ayude a las tareas de el resto de interesados.
Así, las habilidades de investigación y resolución de problemas también abarcan las de búsqueda, selección, análisis, evaluación, organización e interpretación de la información. Según (Anderson, 2008) se presupone que un estudiante entiende primero, y luego define claramente la información en base a una pregunta o tarea determinada.